¿Os acordáis de ese primer momento cuando descubres que vas a ser mamá y papá? Estamos seguros de que si preguntáramos a más de un@ nos contaría que es un momento imborrable.

En esos primeros momentos en los que la felicidad te invade, pero en los que las inseguridades y la protección de esa personita que viene en camino, pasa a ser lo más importante.

Es curioso como por falta de información, muchas mamás se desplazan en sus coches de una manera insegura, para ella y para sus bebés.



EL bebé desde que es concebido hasta que nace está protegido del exterior dentro del vientre de su madre.
En el interior del claustro materno el feto recibe todos los cuidados que necesita para seguir viviendo. Se alimenta, recibe calor y flotando en el líquido amniótico siente la seguridad que necesita para seguir creciendo y desarrollándose.

Desde dentro está cuidado y tranquilo. Pero para que esa tranquilidad se continúe, la mamá desde fuera debe cuidarle también tomando una serie de precauciones para que por “ahí dentro” todo funcione a las mil maravillas.

Debe cuidar su alimentación, su descanso, realizar movimientos seguros y cuidar su salud mental. En definitiva, cuidarse más que nunca.