Bumbo, una trona con encanto.

Cuando tu bebé comienza a experimentar con el mundo que lo rodea. Qué mejor que

Qué mejor que empezar este espacio con Ángela, la hija de nuestra gran amiga. Quien experimentó por primera vez estar en su asiento/trona Bumbo.

angela-bumbo-mimame03Aún recuerdo con simpatía cuando mi pequeña de cuatro meses la sentamos por primera vez en su asiento/trona Bumbo.
El gesto de su carita con los ojos abiertos como platos me hizo entender que esta nueva experiencia le estaba gustando.
Ella era muy cotilla y tenía ansias de aprender como todos los niños de su edad y por fin de una forma autónoma sin que nadie tuviera que tenerla sujeta podía observar su mundo alrededor.

 

 

 

 

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El asiento/trona Bumbo le permitía sujetar su cabeza y cuerpo y realizar movimientos de manera independiente.
Y como es tan blandito se sentía súper cómoda.

Primero la colocamos sin bandeja y cuando se familiarizó con esta nueva experiencia, le añadimos la bandeja y descubrió que podía jugar con sus juguetitos apoyados en ella.
Nos costó mucho elegir el color porque la variedad que presenta es amplia pero al final nos decantamos por el rojo.

 

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Lo aprovechamos también para iniciarla en el alimento sólido y cuando empezó con las pedorretas descubrimos lo fácil que se puede limpiar. ¡Aún sigue siendo rojo intenso!

Hace tiempo que lo dejamos de utilizar con ella. Ahora es ella la que a través del juego simbólico utiliza su asiento/trona Bumbo con sus muñecas, de la misma forma que nosotros lo utilizamos en su día con ella.

 

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